Siente toda la fuerza del combate más físico de Dying Light hasta la fecha. Tus golpes tienen un impulso real, los enemigos reaccionan de forma creíble y tus crecientes habilidades bestiales añaden intensidad sin perder desafío ni inmersión.
El sello propio de la saga Dying Light: dos experiencias completamente diferentes de día y de noche que se unen para formar un todo inolvidable. Explora el entorno de día y siente la presión del paso del tiempo, pues cada segundo que pasa te acerca al atardecer. Cuando cae la noche, los horrores que la habitan solo te permitirán correr, esconderte o luchar por tu vida.
